El abuso por parte de las autoridades es un hecho que se presenta en casi todas las repúblicas, ya sean dictaduras, democracias o monarquías parlamentarias. El Perú, como ustedes se lo podrán imaginar no es la excepción. En esta ocasión, en el distrito de la capital limeña, un policía y su padre, un oficial retirado, fueron acusados de atacar y golpear a un hombre y su familia. Se sospecha del estado de ebriedad en el que se encontraban el oficial y su padre.
Estos inconscientes casi atropellan a un señor. No conforme con esto, el oficial agredió físicamente a la presunta víctima cuando esta golpeó su carro. La familia del agredido salió en defensa de él, es por eso que también fueron víctimas del estado alcohólico del irresponsable policía. La víctima y los familiares manifestaron que en los maltratos que recibieron fueron severos, incluso dijeron que una de ellas, una mujer embarazada fue golpeada en el vientre. Cuando estaban en la comisaría, el abogado del oficial ofreció dar dinero a los agraviados, para que no levantaran la denuncia.
¡¡¡ No es posible que sigamos permitiendo este tipo de abusos!!! Esta situación genera desconfianza generalizada en la población, los ciudadanos no confían en las autoridades porque estas abusan de su poder. Estos casos de corrupción y violencia es algo que debe ser eliminado. El estado debe contratar personas capacitadas y con calidad humana, que sepan tratar con las personas y no saquen provecho de su cargo.
En este caso, el personal que trabaja en Recursos Humanos de las entidades estatales, que por lo general son o se suponen deben ser psicólogos, debe seleccionar adecuadamente a las personas que desempeñaran laboras tan importantes como preservar el orden público. Tal es el caso de los policías, que deben velar por el bienestar de la gente, no violentarlos.

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